Thursday, April 24, 2008

Tontos Emocionales


Hoy me gustaría de hablar de la "tontera emocional". Es, llamemosla, "una enfermedad" muy común entre el género másculino. Una enfermedad que detecta una especie de fémina particular a la que llamaremos "amantis religiosa" . Vayamos por partes.


Un tonto emocional es un hombre cuya capacidad de detección de caracteres o personalidades es, básicamente, NULA. Además, si a esto se le añade una cierta debilidad de entrepierna, tenemos todos los elementos para que féminas "amantis religiosa" puedan hacer su festín cómodamente. Se trata de un hombre MUY MACHO, con una gran debilidad en su entrepierna por toda fémina andante con cierta calidad corporal, y con un gran deje de bonachón. Se trata de un caballero andante del siglo XXI que hará todo lo posible para salvar a una damisela, a cambio de cierto placer carnal, o la promesa del mismo.

Una amantis religiosa es una mujer cuyo carácter está disfrazado bajo piel de oveja. En busca de un negado para la detección de sus artimañas, la amantis religiosa se presentará como una víctima de las circunstancias, donde el mundo cruel la ataca sin piedad, y los enemigos no la dejan respirar. Haciendo uso de sus encantos femeninos, lanzará indirectas o directas corporales al macho (tonto emocional de remate) que la verá como una pobre damisela en apuros a la que debe proteger a toda costa de todas las injustícias del mundo.
A pesar de parecer inofensiva, la amantis religiosa es una mujer fría y calculadora que puede llegar a tener a varios tontos emocionales como basallos para conseguir todos sus fines, y vivir cómodamente. Su fuente de ingresos puede ser un gran tonto emocional que se parta la espalda para hacer su vida una entre algodones, mientras la protege de un sinfín de injusticias ("pobre de mí, no me dan trabajo", "pobre de mí, todos me odian") y etc, mientras ata al pobre individuo bajo una telaraña sensual. Este pobre gran tonto emocional, que mantiene a esta amantis religiosa, llevará una cortamenta increíble encima de su cabeza; sin darse cuenta, evidentemente.
A parte de tener a uno "seguro" siempre y así mantener su estatus, la amantis religiosa tiene otros tontos emocionales a su alrededor para saciar sus deseos básicos, que pueden ser de variada índole: de poder, sexual, para no aburrirse, o simplemente para dañar a alguien a quien odia. Preparará cuidadosamente el terreno para presentarse como una humilde y frágil damisela, que necesita ayuda, prometiéndo sus carnes a cambio de la ayuda (y que lo prometa no siempre significa que lo vaya a cumplir).

Hablemos más de nuestro tonto emocional. El tonto emocional puede ser más o menos tonto (no todos los tontos emocionales son tan tontos, algunos se dan cuenta, luego se llevan las manos a la cabeza, algunos quieren hacer pagar al resto de la sociedad su mala suerte, etc). Nuestro tonto emocional es una persona con muy buen corazón. Sus inteciones no son malas. Es una persona muy masculina. Se siente realizado cuando hace el papel de HOMBRE, es decir, no solo salva, protege y ayuda a la damisela en peligro, sino que además cumple su misión de marcar el terreno, y ello se cumple con la vertiente sexual: algo así como "esta fémina es mia". Este tipo de personas tienen la desgracia de que se les nublan los sentidos por culpa de cierta flojera en el pantalón. Son de fácil calentar, y para poder "liberar a su pajarito" pueden llegar a hacer cualquier cosa por la dama en apuros. A menos que tengan al lado a una MUJER buena, este tipo de tontos emocionales, acabarán cayendo en las redes de la amantis religiosa. Lo que en un principio puede ser como una batalla vencida y la realización masculina de sentirse el macho de la manda, puede convertirse en el descubrimiento de un engaño vil mientras que se descubre que no se es más que una mosca, una víctima más en la telaraña de una viuda negra sin piedad.

Nuestra amantis religiosa, en cambio, es una persona super calculadora. Las mujeres tenemos cierta fama de ser algo retorcidas en nuestra forma de pensar (no en bano se nos compara con gatas, felinas; y a los hombres con perros.... enfin). Las amantis religiosas saben cuidar muy bien su cuerpo. Puede ser que no sean especialmente guapas, pero saben sacar muy buen partido de su figura. Saben insinuarse, y atacar en el punto flaco de sus víctimas. Se presentan como mujeres débiles, cuando en realidad, no lo son. Los problemas las rodean, y mientras te los explican con ojos cristalinos, tejen una telaraña a tu alrededor. Capaces de volver tu puesto de trabajo en un infierno (si es que tienes la desgracia de que tu jefa sea una de estas), o tu vida cotidiana en un ir y venir de ajetreos mientras gastas tu tiempo y dinero en ellas, estas damiselas están caracterizadas por volver a los hombres (tontos emocionales, repito) en títeres en sus manos (o entrepierna).
Muchas veces se presentan como "las mejores amigas" de la pareja del tonto emocional. Incluso llegan a ser super simpatiquísimas para dejar una buena impresion delante del tonto emocional. "Esa chica es buena, hay que ayudarla". Pueden incluso llegar a preparar el terreno para sus fines de una manera tan calculadora, que da miedo. Semanas antes, incluso meses antes, puede estar preparando su imagen y calentando al individuo elegido...

Si eres un tonto emocional ¿Cómo puedes detectar que estás en frente de una amantis religiosa? No es algo sencillo, pero más o menos vendría a ser algo así.

  • Una mujer normal se presentará ante tus ojos tal cual. Ni damisela ni luchadora de sumo. Las mujeres no somos unas víctimas totales a las que hay que salvar a toda costa. Digamos que hay un equilibrio entre fuerza y debilidad. Si ante ti tienes a una mujer que es víctima por todo, el mundo está en contra de ella, cuándo no tiene porqué, es que estás delante de una amantis religiosa.
  • Las mujeres amantis religiosa no son muy amantes de "estropearse". Llevaran al extremo el cuidado de su imagen, según lo que busquen. Si tienes delante de ti un bonbón... bueno en fin, si se te insinúa, sus uñas no han conocido lo que es labar los platos, su pelo está impecable, y su ropa está super ceñidísima y solo hace que calentarte todo el rato... No solo se te quiere comer, es que luego te va a pasar una linda factura por la comidita, y puede que no te guste. Las mujeres normales no se comportan como gatas en celo in extremis. Se te insinuarán, pero no te lo van a poner en bandeja.
Yo diría que esos son los puntos claves para la detección de esta espécie de fémina que tanto detesto. Soy mujer, pero soy de las normales. Y supongo que estarán de acuerdo conmigo la inmensa mayoría de las mujeres que este tipo de chicas son un lastre para nuestra especie. (Lo mismo digo para los carroñeros, su equivalente masculino, que se dedican a hacer lo mismo con chicas tontas emocionales).

Hay varios tipos de inteligencia. Y una de ellas es la inteligencia emocional, cosa que no todo el mundo posee (de ahí que haya tontos y tontas emocionales). Igual que hay inteligencia musical, inteligencia matemática u otros tipos, la inteligencia emocional es algo que no poseen todos los humanos. Unos la usan para detectar a depredadores, y otros, los depredadores, la utilizan para sacar el máximo benficio de sus víctimas. Así pues, es un arma de doble filo. Este tipo de inteligencia emocional no se da en una cultura en concreto, sino que en todas. Seas hombre o mujer, puedes encontrartelos fácilmente. Hoy hablé de las amantis religiosas, ya que me es fácil de detectarlas (no me lo es tanto con los carroñeros, me es más dificil).

No se si ha servido de mucho este post (pero es que hoy tenía ganas de compartir información útil con vosotros, útil en cuanto a la vida cotidiana, no tanto a la teoría antropológica, aunque este tipo de cosas también la podemos llamar "antropología"). Hasta la fecha he sido capaz de detectar tanto a amantis religiosas intentando sorberle el seso a varios de mis amigos (a veces con éxito y otras no), como a carroñeros (aunque éstos a veces me ha resultado bastante difícil, otras obviamente fácil). Incluso he fallado algunas veces. Pero sé de amigas mias que son un hacha para detectar estas cosas. Su inteligencia emocional es increíble (ojalá yo tubiera el mismo niveeeel, snif snif). Lo único que espero ,es poder ayudar a alguien con esta información ....

Os dejo con... la araña (¿que peluda, no?)

Image: FreeDigitalPhotos.net

Thursday, March 13, 2008

Jerarquía cerebral... jerarquía cultural (On Intelligence)

No sé si conocéis a Jeff Hawkins (el tío de las PDAs)... (ya sé que hablo muy "así", pero prefiero seguir con mi manera de escribir más bien mundana). Hace poco que me leí su libro "Sobre la Inteligencia" (On Intelligence). Me ha parecido fascinante su descripción de cómo funciona nuestra corteza cerebral, como se comportan nuestras neuronas, como se interconectan, y sus teorías de lo que podría ser la inteligencia.


Lo más curioso del asunto es que la forma JERARQUICA que tiene la corteza del cerebro de actuar, es bastante similar a nuestra forma cultural de actuar, que también es jerárquica.
Parece ser que somos bichos tendentes a crear ambientes sociales con forma de pirámide. En la cúpula el guía, en la base los pilares que sostienen el edificio construido.

Nuestra conducta sería nuestra inteligencia (o a la inversa). Pensemos en algo bien sencillo que nos mosquea a todos. Los estereotipos. Éstos son como patrones que nos ayudan a identificar (por ejemplo: los ejecutivos japoneses (salary men) son de determinada manera, los cubanos con su flojera, o los yankees con sus manías). En las cabezas de todos nosotros hay estereotipos que nos ayudan pero a la vez nos enmarcan en un cuadro determinado.

Fijémonos en nuestras sociedades, con gobiernos a la cabeza, en nuestras famílias, con el pater familias en la cabeza de ésta, incluso en las parejas homosexuales, lo que se quiera. En todas ellas, en todos los estratos hay una forma u otra de pirámide, un tipo de conexión u otro pero extremadamente parecido a lo que seria el funcionamiento de nuestra corteza cerebral.

¿Es que nuestra naturaleza biológica nos influencia determinadamente en nuestra forma de organizarnos socialmente?¿Es nuestra cultura un ejemplo de nuestra fisiología? ¿De nuestra biología?

Leed el libro. Os hará pensar.

Sunday, February 24, 2008

Cultura o .... ¿software?

¿No os habéis preguntado nunca a cerca de vuestro "software"? Aunque parezca una pregunta de un maldito friki de esos que se pasan la vida delante de las pantallas de ordenador o jugando a la PlayStation, resulta que puede llegar a tener un buen punto de vista. Os explico. Por qué en lugar de ver nuestra cultura como algo tradicional heredado, conjunto de costumbres y todo aquello que contiene conocimiento, etc (cójase si se quiere la definición de Taylor, Boas o Durkheim), ¿miramos a la cultura desde otro punto de vista un poco más novedoso y nos preguntamos un poco más allá a cerca de ella? Venga, ¡juguemos!

Vamos a hacer un curioso ejercicio mental de metáforas que nos ayudará a abstraernos un pelín y hacernos pensar "un poco más allá" a lo que las normas "convencionales" nos tienen acostumbrados. La idea es preguntarnos a cerca de ¿qué podría ser realmente la cultura?

Como todos sabemos en el mundo donde vivimos hay varios bichos (lagartijas, orangutanes, delfines, humanos, etc). Todos pululan a lo largo y ancho del planeta (sobretodo los humanos que lo hemos, literalmente, colonizado). Ahora pensemos que los humanos tenemos una arquitectura x86 (nuestra materia, nuestro cuerpo, seria x86), y que el perro que tenemos en nuestra casa tiene arquitectura SPARC (su forma es visualmente distinta a la de un humano ¿no? O si se prefiere imaginemos que el loro que tenemos en casa es de arquitectura SPARC).
Ahora pensemos en la arquitectura x86 por un momento. Aunque se tenga la misma arquitectura, hay arquitecturas con algún que otro tipo de variación ¿cierto? (Europeos del Norte, Europeos de Sur, Africanos, Asiáticos...) Cada una de estas variaciones sería un Pentium III, o un Pentium IV, o un Celeron (y a cualquiera estos se le podría instalar un Windows, ¿verdad? No así en una arquitectura SPARC, donde nuestro CD de Windows no valdria.... bueno luego hablo de eso)
Tanto humanos como bichos (perros, gatos, lagartos, camellos, garrapatas, etc), nos movemos muchas veces por algo en común llamado instinto. Instinto que nos hace saber cómo defecar por cierta parte corporal (y no comernos las heces), cómo comer (masticando), o cómo reproducirnos ("meterla"), y asi un sinfín. Ahora pensemos que el instinto es como un sistema operativo. (
Linux, Mac OS, Windows, Solaris, HP-UX, AIX, Symbian OS, Cron, etc. )

Vamos otro pasito más allá. Encima de cada sistema operativo (
... Linux, Mac OS, Windows, Solaris, HP UX, AIX, Symbian OS, Cron, etc. ) uno puede instalar diferentes tipos de Software, ¿cierto? Aunque las arquitecturas sean iguales, x86, uno puede instalar diferentes softwares, pongamos .... Windows Me, Windows XP, Windows Vista (se parecen todos ¿verdad?, pero hay algo de diferente entre ellos ¿no?) Pongamos que encima de una arquitectura x86, con Pentium III, IV y Celeron (supongamos que son China, Corea y Japón), se le instala Windows Me, Windows XP y Windows Vista respectivamente. Todos son parecidos, pero hay variaciones. (¿veis por dónde quiero ir?) Supongamos que en la arquitectura x86 con Pentium III, tenemos un Windows Me. (¿Pero no seria posible que en una arquitectura x86 con Pentium III, se tuviera un LInux? ¡Claro que sí! Pensemos en un Chino de Beijing y un Neoyorquino de origen Chino, por poner un ejemplo)
Ahora vamos otro poquito más allá, supongamos que tenemos un Windows Vista, en un Pentium IV, en arquitectura x86 (un Japonés), y un Leopard 10.5 en un Mac OS X, con un Intel Core 2 Duo, en arquitectura x86 (un Español), y un Linux en un Xeon, en arquitectura x86 (un neoyorquino de origen Español).

Sigamos con este lío. Vamos a coger el ultimo caso, Tenemos a nuestro Windows Vista (el japonés), a nuestro Leopard 10.5 (el español) y el Linux (el neoyorquino), y todos estos utilizan diferentes tipos de protocolo de comunicación (japonés, español e inglés).
Ello significa, que por ejemplo si el Windows le envía un mail en japonés al Leopard o al Linux, éstos lo pueden recibir, verán un montón de simbolajos, y no entenderan nada. (A lo sumo puede que lo asocien con algún tipo de arte abstracto, o ni siquiera eso, garabatos... o que ni reciban el mensaje siquiera y no tengan oportunidad de ver "garabatos tan lindos").
Ahora supongamos que solo tenemos nuestro Linux (Petium III; nuestro neoyorquino de origen chino), y nuestro Linux (Xeon; nuestro neoyorquino de origen español). Imaginemos que utilizan el mismo protocolo de comunicación, el
TCP/IP (o sea, el inglés). Y uno le envía un mail al otro con el concepto "X". No hay problema se entienden. Mola. Ahora supongamos que tenemos a nuestro Linux Pentium III, y al Leopard 10.5 (neoyorquino chino y español), ambos utilizando el mismo protocolo de comunicación (inglés). PERO, al enviarle el mail el uno al otro, no hay comunicación al 100%. Supongamos que el mail ponía "potato", y el concepto de "potato" en nuevayork es una patata redonda y pequeña de piel verde. En Madrid supongamos que "potato" es una patata deforme y gordota de piel marrón. ¿Veis por dónde voy?

Después de todo este cacao mental, a lo que quería llegar era a la siguiente abstracción. ¿Y si la cultura no fuera más que un software? Todos los humanos nos parecemos físicamente, pese a ello, actuamos de forma diferente, hablamos diferentes idiomas, y vemos el mundo de una manera muy peculiar. Digamos que nuestra arquitectura es la misma (tenemos dos ojos, dos piernas, dos brazos, más o menos pelo en la cabeza, un cerebro, un corazón, uñas, dos pies, dos orejas, una boca, etc), aunque con alguna variación, como pentiums o celerons (rubios, morenos, de ojos achinados, de ojos redondos, de piel blanca, de piel negra...), con un sistema operativo en común (el instinto: cagamos, meamos, nos reproducimos,... no se... eso también lo hacen los gatos, loros, ratones, cucarachas, etc), pero con diferentes softwares (españoles, japoneses, ingleses, americanos, italianos, franceses, maoríes, inuits, micronesios, etc). Cada software es una cultura. Y cada cultura tiene sus normas, sus reglas de juego, su forma de organizarse, su forma de comunicarse, etc.

En resumidas cuentas: la cultura sería algo impuesto. Uno nace sin soft. Pero a uno le educan, se ve inmerso en una sociedad que participa de esa determinada cultura, y al final uno acaba con susodicho soft. Uno no nace con la cultura en el cerebro. La cultura se aprende. Los miembros que pertenecen a una determinada cultura se comportan de determinada manera, hablan un determinado lenguaje, y comparten determinadas costumbres, historias, mitos, etc.

Lo que nos diferencia de los ordenadores, es que a un x86 que funciona con Mac OS, le puedes instalar un Linux en apenas unas horas, para "reprogramarnos" a nosotros mismos es una mision casi imposible. ¿por qué será? (Eso lo "pensaremos" en el próximo capítulo)

Ejercicio mental:
  • Juego de hoy: metáfora de cultura como software.
  • Intención del juego: ver "cultura" desde otro punto de vista (que no sea antropológico, sociológico, o cualquier otro que nos parezca normal para describir lo que es cultura)
  • Rallada mental: cultura impuesta, cultura difícil de cambiar, cultura como límite de cierta visión del mundo, cultura como algo necesario para la organización social, variables culturales
  • Preguntas: ¿se puede realmente considerar la cultura como una especie de software?¿Por qué? Si es así, ¿qué pasa cuando dos softwares entran en conflicto? ¿Qué puede crear un error irreparable en "nuestro sistema" cultural? ¿Es la cultura un "algo necesario" para nuestra organización en sociedad?¿Qué cosas nos complica "nuestra programación"? ¿Puede la cultura limitar nuestra visión del mundo o nuestra forma de entenderlo? ¿Cuántas visiones diferentes del mundo crees que existen? ¿Puede la cultura influir en nuestra visión del otro o nuestra propia imagen? Si es así, ¿en qué forma? ¿Crees que por "nuestra programación", nos auto-limitamos? ¿Por qué?

Tuesday, February 19, 2008

Humano, ¿o deberia decir... bicho raro?

Los humanos somos unos bichos raros. A diferencia de nuestros co-habitantes terricolas, nos hemos domado a nosotros mismos. No solo el humano doma a pulgas, caballos u elefantes para hacer acrobacias en el circo, sino que tenemos el gran honor de habernos domado a nosotros mismos. De ahi, lo raros. Sin embargo, a diferencia de nuestra destreza en eso de domar pulgas malabaristas, somos nefastos a la hora de habernos domado a nosotros mismos. Creadores de normas infernales, culturas que no cuajan bien con nuestra naturaleza básica, potenciadores de burocrácias que no funcionan a nivel mundial, y especialistas en no entender ni a nuestro vecino (pese a que pertenezca a la misma subcultura que nosostros); hace de nosotros una especie singular y digna de estudio. (¿A quién se le ocurrió la genialidad de dotar a tan solo algunos de iteligencia y a la mayoría de estupidez perpetua? )

Somos raros. Raras son nuestras culturas, raras son nuestras costumbres, raras nuestras maneras de lidiar con el tiempo, el espacio, el sexo, las relaciones sociales, etc. Incluso raras son nuestras leyes. Somos raros, y bastante poco inteligentes por lo que se ve, sino no hubieramos creado un aparato de normas, tradiciones y culturas asfixiantes para el humano en general...

Y hablo de culturas, leyes, costumbres, lenguas y demas en plural, porque esta especie animal llamada Humanidad, es una amalgama de infinidad de modelos de ver el mundo y entender nuestro entorno, y de comunicarnos o no entendernos a lo largo del globo. Y de eso va este blog: de nosotros, nuestras rarezas y manías. Bienvenidos a la mirada alternativa de nosotros mismos y nuestros vecinos. (Porque para entendernos a nosotros mismos, también tenemos que entender y estudiar a nuestros vecinos).