
Hoy me gustaría de hablar de la "tontera emocional". Es, llamemosla, "una enfermedad" muy común entre el género másculino. Una enfermedad que detecta una especie de fémina particular a la que llamaremos "amantis religiosa" . Vayamos por partes.
Un tonto emocional es un hombre cuya capacidad de detección de caracteres o personalidades es, básicamente, NULA. Además, si a esto se le añade una cierta debilidad de entrepierna, tenemos todos los elementos para que féminas "amantis religiosa" puedan hacer su festín cómodamente. Se trata de un hombre MUY MACHO, con una gran debilidad en su entrepierna por toda fémina andante con cierta calidad corporal, y con un gran deje de bonachón. Se trata de un caballero andante del siglo XXI que hará todo lo posible para salvar a una damisela, a cambio de cierto placer carnal, o la promesa del mismo.
Una amantis religiosa es una mujer cuyo carácter está disfrazado bajo piel de oveja. En busca de un negado para la detección de sus artimañas, la amantis religiosa se presentará como una víctima de las circunstancias, donde el mundo cruel la ataca sin piedad, y los enemigos no la dejan respirar. Haciendo uso de sus encantos femeninos, lanzará indirectas o directas corporales al macho (tonto emocional de remate) que la verá como una pobre damisela en apuros a la que debe proteger a toda costa de todas las injustícias del mundo.
A pesar de parecer inofensiva, la amantis religiosa es una mujer fría y calculadora que puede llegar a tener a varios tontos emocionales como basallos para conseguir todos sus fines, y vivir cómodamente. Su fuente de ingresos puede ser un gran tonto emocional que se parta la espalda para hacer su vida una entre algodones, mientras la protege de un sinfín de injusticias ("pobre de mí, no me dan trabajo", "pobre de mí, todos me odian") y etc, mientras ata al pobre individuo bajo una telaraña sensual. Este pobre gran tonto emocional, que mantiene a esta amantis religiosa, llevará una cortamenta increíble encima de su cabeza; sin darse cuenta, evidentemente.
A parte de tener a uno "seguro" siempre y así mantener su estatus, la amantis religiosa tiene otros tontos emocionales a su alrededor para saciar sus deseos básicos, que pueden ser de variada índole: de poder, sexual, para no aburrirse, o simplemente para dañar a alguien a quien odia. Preparará cuidadosamente el terreno para presentarse como una humilde y frágil damisela, que necesita ayuda, prometiéndo sus carnes a cambio de la ayuda (y que lo prometa no siempre significa que lo vaya a cumplir).
Hablemos más de nuestro tonto emocional. El tonto emocional puede ser más o menos tonto (no todos los tontos emocionales son tan tontos, algunos se dan cuenta, luego se llevan las manos a la cabeza, algunos quieren hacer pagar al resto de la sociedad su mala suerte, etc). Nuestro tonto emocional es una persona con muy buen corazón. Sus inteciones no son malas. Es una persona muy masculina. Se siente realizado cuando hace el papel de HOMBRE, es decir, no solo salva, protege y ayuda a la damisela en peligro, sino que además cumple su misión de marcar el terreno, y ello se cumple con la vertiente sexual: algo así como "esta fémina es mia". Este tipo de personas tienen la desgracia de que se les nublan los sentidos por culpa de cierta flojera en el pantalón. Son de fácil calentar, y para poder "liberar a su pajarito" pueden llegar a hacer cualquier cosa por la dama en apuros. A menos que tengan al lado a una MUJER buena, este tipo de tontos emocionales, acabarán cayendo en las redes de la amantis religiosa. Lo que en un principio puede ser como una batalla vencida y la realización masculina de sentirse el macho de la manda, puede convertirse en el descubrimiento de un engaño vil mientras que se descubre que no se es más que una mosca, una víctima más en la telaraña de una viuda negra sin piedad.
Nuestra amantis religiosa, en cambio, es una persona super calculadora. Las mujeres tenemos cierta fama de ser algo retorcidas en nuestra forma de pensar (no en bano se nos compara con gatas, felinas; y a los hombres con perros.... enfin). Las amantis religiosas saben cuidar muy bien su cuerpo. Puede ser que no sean especialmente guapas, pero saben sacar muy buen partido de su figura. Saben insinuarse, y atacar en el punto flaco de sus víctimas. Se presentan como mujeres débiles, cuando en realidad, no lo son. Los problemas las rodean, y mientras te los explican con ojos cristalinos, tejen una telaraña a tu alrededor. Capaces de volver tu puesto de trabajo en un infierno (si es que tienes la desgracia de que tu jefa sea una de estas), o tu vida cotidiana en un ir y venir de ajetreos mientras gastas tu tiempo y dinero en ellas, estas damiselas están caracterizadas por volver a los hombres (tontos emocionales, repito) en títeres en sus manos (o entrepierna).
Muchas veces se presentan como "las mejores amigas" de la pareja del tonto emocional. Incluso llegan a ser super simpatiquísimas para dejar una buena impresion delante del tonto emocional. "Esa chica es buena, hay que ayudarla". Pueden incluso llegar a preparar el terreno para sus fines de una manera tan calculadora, que da miedo. Semanas antes, incluso meses antes, puede estar preparando su imagen y calentando al individuo elegido...
Si eres un tonto emocional ¿Cómo puedes detectar que estás en frente de una amantis religiosa? No es algo sencillo, pero más o menos vendría a ser algo así.
- Una mujer normal se presentará ante tus ojos tal cual. Ni damisela ni luchadora de sumo. Las mujeres no somos unas víctimas totales a las que hay que salvar a toda costa. Digamos que hay un equilibrio entre fuerza y debilidad. Si ante ti tienes a una mujer que es víctima por todo, el mundo está en contra de ella, cuándo no tiene porqué, es que estás delante de una amantis religiosa.
- Las mujeres amantis religiosa no son muy amantes de "estropearse". Llevaran al extremo el cuidado de su imagen, según lo que busquen. Si tienes delante de ti un bonbón... bueno en fin, si se te insinúa, sus uñas no han conocido lo que es labar los platos, su pelo está impecable, y su ropa está super ceñidísima y solo hace que calentarte todo el rato... No solo se te quiere comer, es que luego te va a pasar una linda factura por la comidita, y puede que no te guste. Las mujeres normales no se comportan como gatas en celo in extremis. Se te insinuarán, pero no te lo van a poner en bandeja.
Hay varios tipos de inteligencia. Y una de ellas es la inteligencia emocional, cosa que no todo el mundo posee (de ahí que haya tontos y tontas emocionales). Igual que hay inteligencia musical, inteligencia matemática u otros tipos, la inteligencia emocional es algo que no poseen todos los humanos. Unos la usan para detectar a depredadores, y otros, los depredadores, la utilizan para sacar el máximo benficio de sus víctimas. Así pues, es un arma de doble filo. Este tipo de inteligencia emocional no se da en una cultura en concreto, sino que en todas. Seas hombre o mujer, puedes encontrartelos fácilmente. Hoy hablé de las amantis religiosas, ya que me es fácil de detectarlas (no me lo es tanto con los carroñeros, me es más dificil).
No se si ha servido de mucho este post (pero es que hoy tenía ganas de compartir información útil con vosotros, útil en cuanto a la vida cotidiana, no tanto a la teoría antropológica, aunque este tipo de cosas también la podemos llamar "antropología"). Hasta la fecha he sido capaz de detectar tanto a amantis religiosas intentando sorberle el seso a varios de mis amigos (a veces con éxito y otras no), como a carroñeros (aunque éstos a veces me ha resultado bastante difícil, otras obviamente fácil). Incluso he fallado algunas veces. Pero sé de amigas mias que son un hacha para detectar estas cosas. Su inteligencia emocional es increíble (ojalá yo tubiera el mismo niveeeel, snif snif). Lo único que espero ,es poder ayudar a alguien con esta información ....
Os dejo con... la araña (¿que peluda, no?)
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